Desde la Asociación Vecinal Las Fuentes, la Comisión de Fiestas de Las Fuentes, Fundación El Tranvía, Asociación de Comerciantes Barrio de Las Fuentes y Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ), queremos invitaros a la celebración del Día Mundial de la Justicia Social recordando a las personas mayores de los barrios que habitamos. Lo haremos en un marco lúdico, festivo, reflexivo y reivindicativo, aprovechando la música como marco de encuentro, presentando el Proyecto «En modo mayor».
Celebración del Día Mundial de la Justicia Social
Presentación del proyecto “En modo mayor”
Porque vivir no es durar…
Que Zaragoza cante. Porque tenemos las canciones, porque vivir no es durar.
El proyecto está coordinado por Alejandro Luaces («El Nene de la Vega»), músico con más de veinte años de trayectoria profesional.
Este sábado 21 de febrero a las 17:30 horas, en el Salón de Actos del Centro Cultural Salvador Allende (El Matadero), celebraremos un acto lúdico y reivindicativo en el que compartiremos con las personas mayores de nuestros barrios un encuentro y concierto-participativo.
Es urgente aglutinar y colectivizar la energía positiva que tienen las personas de edad, escapando del folclore emocional nostálgico en el que sumimos nuestro discurso sobre su vida. Llegamos ya tarde, pero los músicos populares pueden ser también actores del abordaje de un protocolo doméstico y comunitario de detección de situaciones de vulnerabilidad.
Como muestra… el proyecto “En modo mayor”. Queremos una vejez diversa y autónoma, queremos recuperar el contrato social con las personas mayores. La no consciencia del privilegio relacional de aquellos y aquellas que tenemos unos determinismos sociales -cultura, recursos económicos, relaciones sociales, trabajo…- positivos, genera inequidad y desigualdad, soledad y sufrimiento, aislamiento y déficit en salud. La música es solo un bálsamo temporal que nos permite acompañar (nos), sentirnos menos solos en todos los aspectos y acepciones de la soledad.
Algunos no somos conscientes de nuestra situación de privilegio y las consecuencias que esto tiene sobre otras personas. La medicina basada en la enfermedad nos ha dañado mucho la perspectiva
de lo que debe ser la salud, dejándolo en la intervención basada en la patología y no en la prevención sobre la vida. La música utilizada con criterio e intencionalmente promueve estos espacios de prevención.
No queremos que la inteligencia artificial ni el Spotify sustituyan las cosas positivas, el placer de cantar juntos. Las personas mayores nos los dicen y demuestran cada día. Las sociedades con grandes diferencias socioeconómicas, tienen ecosistemas musicales claramente segregadores. Esta desigualdad es antigua, plural, sistémica y peligrosa.
Tenemos claro que una convivencia encapsulada -e institucionalizada- en lo generacional y en la enfermedad, son un fracaso gerencial y social anticipado en todos los aspectos. Desinstitucionalizar también la música, es ya un imperativo. Pondremos en valor así la necesidad de conservar un tejido social, cultural, relacional y emocional que ponga los cuidados en un plano superior de intervención.
Desde aquí invitamos a todas las personas mayores a participar en la presentación del proyecto «En modo mayor», un proyecto de toma de consciencia y disfrute ante la identidad cultural y barrial con una amplificación de la música a toda la ciudad a partir del tejido asociativo, institucional y cultural.
Con la colaboración de “El Nene de la Vega” (Profesor Superior de Conservatorio, Maestro de Educación Musical, Postgraduado en Salud Mental Colectiva, miembro de la Sociedad Española de Gerontología y Geriatría (SEGG) y de la Asociación Española de Recuperación Psicosocial (FEARP); coordinador también de «El coro del barrio«, en colaboración con asociaciones vecinales de la ciudad) haremos un recorrido por la música popular y tradicional en vivo, mediante un taller participativo en el que recorreremos la historia de vida de los y las participantes.
El taller estará enmarcado en el proyecto «En modo mayor», una herramienta de salubrismo musical ante los consejos de salud, el tejido asociativo, cultural e institucional con quince años de trayectoria en España y Francia. Este proyecto llega a Zaragoza para quedarse, desde el estudio práctico y experiencial de la cultura musical popular y tradicional.
Necesitamos crear redes de apoyo seguras desde el cariño, la empatía, la dignidad, la ternura y la reciprocidad como principios fundamentales. Frente a la gentrificación de los discursos y el sobreanálisis, este nuevo proyecto hará especial hincapié en visibilizar y trabajar directamente con el aislamiento domiciliario y social de los adultos mayores en nuestra ciudad.
Con este proyecto Alejandro lleva años investigando desde el salubrismo. A lo largo de los próximos años, lo hará con la gente de Zaragoza y desde el ecosistema musical de las últimas décadas en nuestra ciudad. Trabajará, en adelante, con el impacto que la cultura musical popular y tradicional ha tenido y tiene en la consolidación de las relaciones humanas y la salud comunitaria, partiendo de lugares comunes a nuestra historia de vida individual y colectiva, desde nuestro callejero con una perspectiva histórica.
Los géneros musicales como la copla, el bolero, el cuplé, el tango… en la voz de artistas como Concha Piquer y Miguel de Molina; o Carlos Cano, Martirio, Zenet y Miguel Poveda en los últimos años; o también la música tradicional, de autor, el rock… en todo el mundo han sido un canal de expresión de situaciones psicosociales anómalas. Graves pero, en muchos casos, normalizadas.
Situaciones éstas que gozan de actualidad, motivo por el cual extendemos y ampliamos su uso y análisis. Aprovechamos así el potencial que el canto y nuestras músicas tienen como herramienta de mejora vital o, al menos, de resiliencia comunitaria.
Necesitamos el cuerpo a cuerpo y el contacto físico y la música lo posibilita especialmente, mucho más allá de los discursos de la innovación, de «la máquina por la máquina». La música como herramienta artesanal al servicio de la sociedad.
Que Zaragoza cante, porque vivir no es durar.

